En el mundo Digital, ya no basta con ser resilientes: necesitamos ser antifrágiles. Resiliencia proviene de la palabra latina resilire, que significa “volver al estado normal”: en un mundo donde experimentamos más y fallamos más en consecuencia, las organizaciones y los líderes no pueden simplemente volver al estado anterior después de un fracaso, sino más bien necesitan reforzarse. Esto es antifragilidad, es decir, nuestra capacidad de fortalecernos a través del caos, los errores, la incertidumbre, como bien teoriza el economista y matematico Nassim Taleb. Por lo tanto, para volvernos antifrágiles, primero debemos entender que no todos los errores son malos - el error visto como un subproducto natural del proceso de innovación y un resultado que nos enseña algo; - un buen profesional medido por su capacidad de aprender de los errores; - el papel del líder pasa a ser el de maximizar el aprendizaje a través del error.
Isidora Goyenechea 3000
Las Condes Región Metropolitana
Chile